Sobre las relaciones entre Marroquíes Bajos y la narración de Platón sobre la Atlántida (precisando mi objeto de estudio).

Jmolinavaldes en un comentario en mi blog atlántidaenjaen.wordpress.com me pide un cuadro sobre las “relaciones entre la ciudadela de Marroquíes Bajos y la Atlántida”, que incluya: “autoridad, publicación, fecha, enlace”. Esto es lo que yo sé del tema:

Díaz-montexano fue el primero en relacionar Marroquíes Bajos con la Atlántida diciendo que presenta “un diseño en su planta urbanística similar al de la capital de la Atlántida”, informe a la UNESCO de 2003. Expone “las pruebas sobre mi autoría original de la hipótesis Atlante de Marroquíes Bajos” en el siguiente post de Facebook

Desde entonces se ha referido a ella como una ciudad hermana de la capital de la Atlántida, construida con el mismo patrón…

Pero, claro, eso es algo tan evidente que lo único que se puede reconocer es que haya sido el primero en publicarlo. Lo importante no es quién la relacionó por primera vez, sino qué tipo de relación se demuestra que existe. La ciencia no es un concurso de méritos. Lo que valoramos de Newton no es que dijera que las manzanas caían hacia abajo, sino que a partir de esa evidencia y a partir de la pregunta “¿Por qué esa manzana siempre desciende perpendicularmente hasta el suelo?” demostrara la ley de la gravedad.

Para nosotros la pregunta es: ¿Qué relación existe, si es que existe, entre la ciudad calcolítica y la narración platónica de la Atlántida?

Si decimos que Marroquíes Bajos fue una ciudad de la Atlántida, habría que precisar qué entendemos por Atlántida. Porque si decimos que era una ciudad de una cultura o civilización de la que no tenemos ninguna evidencia arqueológica y que se encuentra en una isla hundida, de la que no existe ninguna evidencia geológica, no sé de qué estamos hablando. No es lo mismo decir que era una ciudad de una cultura desaparecida sin dejar rastro a decir que era la capital política y religiosa de una civilización que realmente existió y que esta puede identificarse con el neolítico final y el primer calcolítico, que dejó sus huellas, su arte, su cosmovisión en el paisaje y en la mitología de las cultura mediterráneas posteriores y en la incipiente historia griega, y que, por tanto, puede estudiarse como un hecho, no como un mito o leyenda.

Eslava Galán en “España insólita y misteriosa”, 2006, relaciona la Atlántida con Tartessos y dice “La capital de la Atlántida, extrañamente concebida en forma de anillos concéntricos de agua y tierra, podría parecer producto de la viva imaginación de Platón o del sacerdote egipcio, si no fuera porque los arqueólogos de la universidad de Jaén han encontrado en la zona de Marroquíes Bajos, a las afueras de la ciudad, un antiguo asentamiento precisamente compuesto de anillos concéntricos de tierra y canales de agua ¿Podría reflejarse esa imagen tartéssica tan en el interior de Andalucía? Sin duda, pudo.” Es decir, apuntaba esa posibilidad, como yo lo estoy haciendo, aunque la relaciona no con la capital de la Atlántida sino como un reflejo de Tartessos, que él identifica con la Atlántida, y que estaría entre Cádiz y Huelva.

En 2009 ofrecí una conferencia, organizada por la As. Iuventa, el periódico Ideal publicó una reseña el 21 de junio de 2009 a partir de una entrevista que se me hizo por teléfono, donde se dice que Luis Lucena Canales “plantea la posibilidad de que la ciudad del Santo Reino, concretamente la macroaldea neolítica de Marroquíes Bajos, sea el modelo que eligió Platón para elaborar el mito de la Atlántida”. Así como, en otras cuestiones, el artículo no recoge bien mi pensamiento, en este caso así es como se lo dije a la periodista y así es como lo dije en mi conferencia. Ni siquiera lo afirmaba porque aún no había hecho un estudio como el que estoy publicando ahora.

 

PRECISANDO MI OBJETO DE ESTUDIO

Cuando digo que Marroquíes Bajos pudo ser el referente de la narración platónica de la Atlántida, no estoy afirmando que la Atlántida, como tal haya existido, aunque tampoco lo niego. Me centro en mi objeto de estudio, bien definido, e investigo qué correspondencias hay entre la narración de Platón y los datos que aporta la observación directa y la arqueología sobre Marroquíes Bajos y sobre la cultura en la que esta se integra. Por eso afirmo (en mi respuesta al artículo de Díaz-montexano en diario Jaén del 19-03-2017, en el que me menciona) que mi investigación no tiene nada que ver con la búsqueda de la Atlántida ni se deriva de ninguna otra parecida o relacionada, y menos con la suya. Es decir, que lo que yo estoy investigando no guarda relación alguna con lo que Díaz-montexano cree e investiga. Lo que yo estoy investigando es si Marroquíes Bajos y la civilización a la que esta pertenecía fueron el referente de Platón, sin entrar en si existió o no una isla, si existe o no una civilización hundida, etc. Por eso no tengo obligación de citar ni referirme a libros o artículos suyos, ni de nadie, que no guarden relación con el objeto de mi investigación.

No soy tan tonto como para pretender honores por apuntar una posibilidad de este tipo (la estructura de Marroquíes Bajos se asemeja a lo contado por Platón sobre la ciudad y la ciudad de la Atlántida): sé que necesito aportar pruebas o al menos indicios serios de que mi hipótesis merece la pena de ser mantenida y estudiada. Por eso seguí con mis investigaciones, publicadas desde 2007 en mi blog El Jaina.

Me extrañaba que alrededor de tal posibilidad y de mis investigaciones se instalara el más absoluto y despreciativo de los silencios. Ningún medio impreso quiso publicar mis hallazgos. No lo entendía. Hoy ya comprendo que, por los enormes errores cometidos en la zona, por la mala gestión y los intereses urbanísticos, a las autoridades políticas y administrativas de Jaén no les interesa que una posibilidad como la que defiendo sea cierta, o si lo es que no se airé demasiado.  ¿O es que la posibilidad misma les cae demasiado grande y no saben qué hacer con ella?

Por qué estoy escribiendo sobre este tema: como escritor que lleva muchos años investigando sobre los procesos creativos es para mí una ocasión única de desvelar cómo funciona la imaginación creadora y la relación de los hechos con la fantasía ¿Qué significado profundo hay en los mitos y leyendas antiguos? ¿De qué manera se relacionan estos con los datos históricos y los hallazgos arqueológicos? ¿Qué era la ciudad de Jaén y su entorno para los griegos y otros pueblos antiguos? ¿Qué importancia y qué papel tuvo en las distintas fases de la prehistoria? ¿Qué significado se esconde detrás del enigma que algunos autores, como Eslava Galán, han apuntado?

Mi intención es, pues, investigar, dar a conocer para que se proteja el territorio sagrado de mis (nuestros) antepasados.

Puede que como resultado de mi investigación descubra, al menos eso va pareciendo, que Platón estaba hablando de algo real, que su relato no es mera fantasía y que su referente fue la ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos y la cultura en la que esta se integraba. Estamos hablando de nuestros antepasados, de una cultura coetánea (probablemente anterior: Ex Occidente lux) a las culturas que se suponen inspiradoras de la nuestra. Conocer su visión del mundo puede enseñarnos dónde y cómo empezó el error y el horror, la pesadilla en que se ha convertido la historia de ser humano.

Evidentemente, esto no es importante solo para los jiennenses: espero que  lo entiendan.

© 2017- Luis Lucena Canales

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8 comentarios sobre “Sobre las relaciones entre Marroquíes Bajos y la narración de Platón sobre la Atlántida (precisando mi objeto de estudio).

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  1. Buenas tardes Luis. Me llamo Blas Medina y me acabo de suscribir a su blog. Me gustaría si, es posible refrescar este foro. Creo que renueva su actualidad en base a la presentación en Jaén del libro de Georgeos Díaz-Montexano, (27/09/2018) donde es usted citado. Debo decir que a pesar de estar de acuerdo en muchos aspectos que contempla el libro en cuestión, y con la gratitud por lo positivo, que considero ofrece al conocimiento de Jaén en el exterior, discrepo en la apreciación que el autor hace en lo referente a considerar la ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos, sólo como una ciudad hermana o heredera de esa cultura. En este sentido considero más realista su postura de considerarla el referente sobre el que se basa el relato de Platón. Y así se lo quise comentar a Díaz-Montexano en el turno de preguntas, que amablemente se dignó contestar en dicha presentación. Como principal argumento esgrimí la posibilidad de que, en la traducción al griego de la historia que los sacerdotes de Sais le contaron a Solón, la palabra “mar” fuera mal entendida, en base a que en el antiguo Egipto no existía una palabra que definiera únicamente al mar, como defienden numerosos especialistas, entre las que se haya una de mis profesoras de carrera, Ana Vazquez Hoys. y que el mismo Díaz-Montexano reconoce en uno de sus blogs, admitiendo que la palabra usada en aquella época “wad-wr”, identificaba a cualquier masa de agua, fuera mar, Nilo, o lago cualquiera. Es decir, mi hipótesis del error en la traducción abre la posibilidad a que en el relato original, los anillos concéntricos de la Atlántida estuvieran llenos no de agua salada, sino de agua dulce, y que el largo canal de 50 estadios de longitud conduciría no al mar sino a un gran rio, como podría ser el Guadalquivir, situado a unos 18 km en línea recta, junto a Cerro Maquiz en Mengibar,(poco más de 50 estadios). Esta cuestión reforzaría la posibilidad que usted contempla y que yo comparto de considerar Jaén, la Atlántida de Platón.

    Un saludo.-

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    1. Hola, Blas, acabo de entrar después de mucho tiempo al blog (circunstancias adversas de tipo personal me lo han impedido) y me he encontrado con su comentario. Me parece muy razonable lo que dice. Es muy similar a lo que dije en mi blog eljaina.wordpress.com, no disponible en este momento, aunque usted lo matiza con argumentos muy creíbles.
      Muy de acuerdo en refrescar este foro. Estaré más atento en lo sucesivo.
      Un cordial abrazo.

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  2. He leído la entrada en su blog, me ha parecido muy interesante, bien documentada, aporta datos nuevos… Añadiría algunos indicios más en la línea que aporta, aunque no voy hacerlo en este comentario. Con lo publicado en este blog y el último artículo que me publicó diario Jaén a raíz del famoso documental sobre la Atlántida, consideré cerrado el tema…, tema del que, por otra parte, en este momento, llevo demasiado tiempo alejado. Necesitaría reflexionar despacio, volver a repasar lo escrito y publicado. Le animo a seguir con su investigación y que, en la medida de lo posible, aunemos criterios, datos, argumentos.
    Un saludo.

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  3. Respetable Sr. Luz Hena/Lucena Canales. Ha redactado usted un pasaje que se presta a confusión, incluso aunque lo expone entre comillas cualquiera podría pensar que usted está diciendo que yo expongo en dicho informe a la UNESCO, las pruebas sobre SU autoría original de dicha hipótesis de Marroquíes Bajos como una ciudad de tipo Atlante. Me refiero a esta parte:

    Expone “las pruebas sobre mi autoría original de la hipótesis Atlante de Marroquíes Bajos” en el siguiente post de Facebook…

    Lo correcto (para evitar confusiones entre lectores apresurados o que no prestan demasiado atención (más frecuentes de lo que imginamos) sería redactar el citado pasaje del siguiente modo sin comillas siquiera:

    Expone Díaz-Montexano las pruebas sobre su autoría original de la hipótesis Atlante de Marroquíes Bajos en el siguiente post de Facebook…

    A propósito, vuelve usted a lo mismo de intentar ningunear mis méritos. Una discusión que ya mantuvimos largo y tendido hace años y de nuevo en 2017 cuando salió el documental. Pensaba que estaba superado, pero veo que no, que usted sigue intentando ningunear mis méritos propios como si lo único que hice fue algo tan simple como percatarme de la relación entre el patrón urbanístico de de Marroquíes Bajos y el usado en la capital de Atlantis, alegando, además, que eso es algo tan evidente que lo único que se puede se me puede reconocer es que haya sido el primero en publicar tal relación.

    ¿Si era algo tan evidente, porque desde 1995 que sale la primera publicación oficial sobre Marroquíes Bajos nadie se percató de ello justo hasta después de que saliera publicado mi informe de 2003 a la UNESCO y en los medios de prensa (especialmente en el Diario IDEAL de Jaén en 2004)? De hecho, no fue hasta 2007 que usted mismo escribió algo público al respecto.

    Además, no es cierto que lo único que hice fue darme cuenta de la relación y solo decir eso y nada más. No, desarrollé una hipótesis al respecto, la cual publiqué en varios medio de prensa y en mis páginas y como resultado hasta un libro. Aún así a usted le parece poca cosa todo ello, y lo reduce a la mínima expresión como algo simple, como solo haberme dado cuenta de la similitud de ambos diseños de la planta urbanística y nada más que eso, algo muy simple y muy evidente, y que por tanto, no tiene mérito alguno.

    Usted dice: “Lo importante no es quién la relacionó por primera vez, sino qué tipo de relación se demuestra que existe.” Exactamente eso hice desde el primer momento, intentar explicar el tipo de relación que existe entre ambas ciudades. Aunque usted no esté de acuerdo con las explicaciones que he dado y tenga su propias ideas al respecto.

    Usted dice: “Para nosotros la pregunta es: ¿Qué relación existe, si es que existe, entre la ciudad calcolítica y la narración platónica de la Atlántida? Si decimos que Marroquíes Bajos fue una ciudad de la Atlántida, habría que precisar qué entendemos por Atlántida. ”

    Justo es he hecho desde el primer momento, tratar de explicación la relación que podría existir entre la ciudad calcolítica y la narración platónica de la Atlántida, y he intentado mas que explicar que entiendo yo por la Atlántida, tras cientos de publicaciones y una treintena de libros (uno dedicado a la hipótesis de Jaén Atlante, precisamente) en los últimos casi treinta años. Repito, otra cosa diferente es que usted tenga sus propias ideas al respecto y que no esté de acuerdo con las mías. Pero al menos no hable como si solo usted hubiera hecho todo ello, cuando, precisamente, quien más ha escrito sobre la Atlántida y Jaén intentando explicar dicha relación con argumentos, datos y fuentes primarias, he sido yo, no usted, precisamente.

    Usted dice: “No es lo mismo decir que era una ciudad de una cultura desaparecida sin dejar rastro a decir que era la capital política y religiosa de una civilización que realmente existió y que esta puede identificarse con el neolítico final y el primer calcolítico […] y que, por tanto, puede estudiarse como un hecho, no como un mito o leyenda.”

    La cuestión es que yo jamás he dicho que fuera “una ciudad de una cultura desaparecida que no dejó rastro” sino justo lo mismo que usted alega, “la capital política y religiosa de una civilización que realmente existió y que esta puede identificarse con el neolítico final y el primer calcolítico […] y que, por tanto, puede estudiarse como un hecho, no como un mito o leyenda.”. Eso es justo lo que siempre he alegado, salvo que esa capital no la he colocado en Jaén como usted propone, sino en otro punto más próximo a las costas Atlántica de Andalucía, ya fuera bajo dunas o marismas o bajo el mar, y he publicado mucho, precisamente, intentando demostrar que puede estudiar como un hecho, no como un mero mito o leyenda, aunque se trate de una leyenda histórica, o sea, una leyenda basada en datos históricos.

    La cita de Eslava Galán, claro que la conozco, ya le he señalado antes varias veces y hasta en forma de artículo justo en el mismo 2006 cuando salió su libro, justo después de mis publicaciones en mis páginas y las noticias resiumiéndolas en muchos medios de prensa del país y varias entrevistas radiales en la COPE y otras cadenas.

    Dice usted: “mi investigación no tiene nada que ver con la búsqueda de la Atlántida ni se deriva de ninguna otra parecida o relacionada, y menos con la suya (se refiere aquí Luz Hena/Lucena Canales a mi hipótesis sobre la relación entre la capital de Atlantis y la ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos). Es decir, que lo que yo estoy investigando no guarda relación alguna con lo que Díaz-montexano cree e investiga.”

    Vuelve usted a insistir en el mismo punto ya más que debatido, y que también creía ya zanjado por ambas partes, donde usted actúa como si yo hubiera afirmado en algún momento lo contrario, o sea, de que su hipótesis deriva de la mía (además, con esa puntualización claramente “peyorativa” que hace cuando dice: “y nada menos con la suya”, vaya, como si mi hipótesis fuera lo peor de lo peor, algo motivo de vergüenza).

    En fin, que por enésima vez aclaro que jamás dije que su hipótesis derivara de la mía, sino que usted malinterpretó las palabras publicadas por una periodista del Diario Jaén (¡no las mías!) donde tan solo se decía que usted había expuesto una “versión” diferente de la mía, en el sentido de una idea o hipótesis diferente, porque. de hecho, eso es. En la nota de la periodista se dice lo siguiente:

    “En 2009, el escritor Luis Lucena Canales desarrolló una versión diferente de la hipótesis de Díaz-Montexano, proponiendo que Marroquíes Bajos fue el referente usado por Platón para describir la capital de Atlantis, y no como sostiene Díaz-Montexano, que fuera una importante ciudad o capital del interior de la misma civilización atlántica que los sacerdotes egipcios describieron a Solón. Una ciudad hermana de la metrópolis de la isla Atlántida, tal como se expone en el reciente documental de National Geographic, “El Resurgir de la Atlántida”, producido por James Cameron y dirigido por Simcha Jacobovici.”

    Como puede verse, salvo en la elección de la palabra “versión” (que obviamente ha sido el motivo de su aclaración que a su vez ya aclaré en su momento y pensaba que ya estaba zanjada), todo lo que se dice es más que correcto. Es lo mismo que usted se ha estado encargando de repetir una y otra vez, para que quede claro que su idea es diferente a la mía. ¿De verás será necesario que usted siga erre que erre con el mismo asunto, cuando salvo esa única vez donde la periodista usó el término “versión” nadie más lo ha vuelto ha hacer? Espero que no me diga ahora, por el término que uso en mi libro, “visión”, que “visión” es lo mismo que “versión” y que tengamos hasta que recurrir al DRAE.

    Usted dice: “Lo que yo estoy investigando es si Marroquíes Bajos y la civilización a la que esta pertenecía fueron el referente de Platón, sin entrar en si existió o no una isla, si existe o no una civilización hundida, etc. Por eso no tengo obligación de citar ni referirme a libros o artículos suyos, ni de nadie, que no guarden relación con el objeto de mi investigación.”

    Qué sentido tiene hacer esa aclaración si nadie (ni siquiera yo mismo) le ha dicho que tiene usted la obligación de citar ni referirme a libros o artículos. Le recuerdo (porque ya lo hablamos largo y tendido hace años, y de nuevo, ilusamente creía que ya estaba zanjado y más que superado, que lo único que a mi me preocupado es una cuestión de mera ética científica, del derecho que tenemos todo en ser reconocidos por nuestras ideas, hipótesis, aportes, logros y méritos propios, y en este sentido, no a la obligación, por supuesto, pero si al deber ético de citarse al autor que fue el primero en publicar sobre la relación entre el patrón urbanístico de la ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos y el patrón urbanístico de la capital de Atlantis cuando se hace una investigación donde se va exponer una hipótesis propia (por muy diferente que sea) sobre tal relación. Ese fue siempre el único punto por el que debatimos hace años. En ningún momento he reclamado que usted tenga la obligación de citarme o referir mis libros o artículos en aquello que no guarde relación alguna con el objeto de su investigación.

    El deber (no obligación, pues no estamos en una tiranía) ético es solo el de reconocer que he sido el autor pionero en establecer dicha relación, por cuanto el objeto de su investigación, por muy diferente que usted puntualiza una y otra vez que es de mis investigaciones al respecto, parte de la misma relación ya advertida y publicada antes por mi, aunque usted de manera independiente (incluso sin haberse tropezado con mi reporte a la UNESCO ni con lo que tenía yo publicado en varias páginas y redes sociales, ni con ninguna de las noticias publicadas en los medios de prensa nacionales, ni siquiera en los medios de Jaén, ni con las entrevistas radiales, etc.) se haya percatado de la misma relación. Incluso así, una vez que usted ya conoce los hechos, los cuales conoces desde nuestro primer contacto en 2007 en su anterior blog, usted ya tiene el deber ético de mencionar o referir cualquier de mis publicaciones como autor pionero, como el primero en publicar la relación entre Marroquíes Bajos y la capital de Atlantis, con independencia de que usted proponga otra manera diferente de explicar dicha relación, es decir, aunque usted exponga una hipótesis propia diferente a la mía.

    Nótese la diferencia entre nosotros tan palpable. Yo no he tenido nunca inconveniente alguno en reconocerle como autor que también investiga sobre dicha relación tanto en medios de prensa como en artículos y libros, cuando perfectamente podría alegar lo mismo que usted alega, diciendo, en mi caso, que “lo que yo estoy investigando no guarda relación alguna con lo que Luz Hena/Lucena Canales cree e investiga. Lo que yo estoy investigando no es si Marroquíes Bajos fue el referente de Platón, y por eso no tengo obligación de citar ni referir a Luz Hena/Lucena Canales, puesto que no guarda relación con el objeto de mi investigación.” Sin embargo, pudiendo agarrarme de ese mismo criterio que usted alega para no tener ni siquiera el deber ético de citarme como autor pionero en cuanto a la relación de la que ambos partimos para desarrollar nuestras propias ideas e hipótesis, aún así, yo sí he considerado un deber ético mencionarle a usted, aunque solo sea por ser autor de otra hipótesis diferente.

    Usted no contento con todo lo anterior, recurre (como es habitual en usted en todos los debates que hemos tenido antes) a la falacia abusiva del ‘argumentum ad hominem’, porque me llama “tonto” de manera indirecta, pero clara para todo el que lea con suficiente atención este post, cuando dice:

    “No soy tan tonto como para pretender honores por apuntar una posibilidad de este tipo (la estructura de Marroquíes Bajos se asemeja a lo contado por Platón sobre la ciudad y la ciudad de la Atlántida): sé que necesito aportar pruebas o al menos indicios serios de que mi hipótesis merece la pena de ser mantenida y estudiada. ”

    Espero que rectifique usted ese pasaje, porque resulta obvio que se me está considerando como “tonto”, si he sido yo el autor que primero publicó, precisamente, sobre el hecho de que la estructura de Marroquíes Bajos (su ciudad) se asemeja a lo contado por Platón sobre la ciudad de la Atlántida, y he pretendido que se cumpla con el mínimo deber ético (no honores ni otra cosa) a ser reconocido como el autor pionero en publicar tal relación, algo a lo que tengo pleno derecho en cuanto a mi autoría intelectual sobre tal relación.

    Además, en cuanto a eso que añade -como condición sine qua non para no ser considerad uno un “tonto” por pretender ser reconocido por algo tan simple (para usted) como haber uno publicado sobre la posible relación entre la ciudad de Marroquíes Bajos y la de Atlantis-, “sé que necesito aportar pruebas o al menos indicios serios de que mi hipótesis merece la pena de ser mantenida y estudiada.” También lo he sabido yo desde el primer momento, y es justo lo que he venido realizando desde el principio, aportar pruebas o al menos indicios serios de que mi hipótesis merece la pena de ser mantenida y estudiada, y por ello mismo es que he publicado artículos, capítulos de libros y hasta un libro entero sobre mis hipótesis que parten de esa misma relación entre ambas ciudades advertida y publicada por mi años antes que nadie.

    Finalmente, termina usted su escrito con un párrafo al que solo habría que cambiar un par de palabras para que resulte, de nuevo, lo mismo que he venido haciendo y publicando durante años, desde finales de los noventa del pasado siglo.

    Dice usted: “Puede que como resultado de mi investigación descubra, al menos eso va pareciendo, que Platón estaba hablando de algo real, que su relato no es mera fantasía y que su referente fue la ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos y la cultura en la que esta se integraba. Estamos hablando de nuestros antepasados, de una cultura coetánea (probablemente anterior: Ex Occidente lux) a las culturas que se suponen inspiradoras de la nuestra.”

    Exactamente yo podría decir (todo ello verificable): “Puede que como resultado de mi investigación descubra, al menos eso va pareciendo, que Platón estaba hablando de algo real, que su relato no es mera fantasía y que la ciudad calcolítica de Marroquíes Bajos y la cultura en la que esta se integraba pertenecían a la misma civilización descrita por los sacerdotes egipcios. Estamos hablando de nuestros antepasados, de una cultura coetánea (probablemente anterior: Ex Occidente lux) a las culturas que se suponen inspiradoras de la nuestra.” Todo eso lo he venido diciendo, exactamente las mismas ideas, salvo una sola cosa, que usted cree que Marroquíes Bajos y su cultura calcolítica es el referente en que se inspira Platón para crear su relato sobre la Atlántida, mientras que yo sostengo (por lo que claramente se puede leer en el mismo Platón y los demás autores) que Marroquís Bajos sería una ciudad muy importante de la misma civilización atlante, quizá la ciudad más importante y más grandiosa que los atlantes tuvieron en Iberia.

    Un cordial saludo,
    Georgeos

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